Es necesario seleccionar con detenimiento el lugar donde el cachorro va a descansar y a dormir, tomando en cuenta que sea un lugar cómodo, sin ruidos fuertes, y que más adelante no se tenga que cambiar al cachorro de un lado a otro. Debemos tener a la mano la comida que se le va a dar, el recipiente para el agua y el otro para la comida, un juguete apropiado, el collar para llevarlo a pasear, etc. El cachorro debe sentirse a gusto, está llegando a un lugar nuevo para él y debemos procurar que no se sienta solo y triste. Durante los primeros días la mascota tratará de llamar la atención con ladridos o llantos, si en realidad no hay nada que lo esté molestando, no debemos hacer caso a estas actitudes. Establecerle una rutina diaria es de gran ayuda, como por ejemplo, que el horario de las comidas sea igual todos los días para poder ayudarlo a controlar sus deposiciones.